Si usted vive en una ciudad grande, es una buena idea asegurarse que haya un parque en los alrededores.

Un nuevo estudio de la revista Lancet Planetary Health dice que los residentes de áreas urbanas que viven cerca de espacios verdes tienen una probabilidad más baja de morir antes del límite de su esperanza de vida. No importa si se trata de un parque público, una pequeña área de foresta o un jardín cubierto de césped.

El autor del estudio dice que todos los espacios verdes proporcionan los mismos beneficios de salud ya que fomentan la actividad física, reducen la contaminación acústica y regulan la temperatura.