Tanto la Asociación Estadounidense del Corazón como el Colegio Estadounidense de Cardiología anunciaron nuevas recomendaciones para controlar altos niveles de colesterol, uno de los indicadores de riesgo cardiovascular.

Las nuevas directrices recomiendan un enfoque personalizado de los médicos, que considere la evaluación del riesgo de cada paciente, los nuevos medicamentos para los pacientes de alto riesgo y especial atención al nivel de LDL, también conocido como el colesterol "malo", presente en el cuerpo.

Además, recomiendan que médicos hablen con los pacientes sobre los factores que podrían aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el historial familiar, etnicidad, las condiciones metabólicas o la enfermedad renal crónica.

Los niveles de LDL están en la mira nuevamente. Las personas con niveles de 100 o menos tienen menores posibilidades de desarrollar enfermedades cardíacas y derrames, mientras que aquellos con resultados por encima de 160 requieren tratamiento especializado.