“No me dejaron verlo”: detención migratoria en Lubbock separa a familia
LUBBOCK, Texas (Telemundo Lubbock) — Una detención migratoria ocurrida la mañana del martes en Lubbock dejó a una mujer sin respuestas y a su esposo en un centro de detención fuera de la ciudad.

“Mi esposo salió a trabajar como todos los días y a los 15 minutos me llamó para decirme que lo habían detenido y que necesitaba sus documentos”, relató Anathanay Tijerina, ciudadana estadounidense.
Tijerina dijo que su esposo no supo identificar si quienes lo detuvieron eran policías locales o agentes de inmigración. “Yo asumí que era la policía, pero no lo sé. Todo fue muy rápido”, explicó.
La mujer afirmó que su esposo cuenta con un proceso migratorio activo y una petición familiar I-130 aprobada, presentada por ella. “Yo soy ciudadana de Estados Unidos y tengo una petición aprobada para él”, señaló.
Al salir de su casa con los documentos, un agente interrumpió la llamada. “Me preguntó si mi esposo tenía residencia o Seguro Social. Le dije que no, pero que traía los papeles de su caso migratorio”, contó.
Tijerina se dirigió al lugar donde su esposo le dijo que estaba detenido, cerca de la avenida S y la calle 19, frente a Lubbock High. “Me tardé menos de cinco minutos, pero cuando llegué ya no estaban”, dijo.
Horas después, alrededor de las 8 de la mañana, acudió a una oficina de inmigración en Lubbock en busca de información. “Quería verlo, hablar con él, saber qué estaba pasando, pero no me dejaron”, afirmó.
Según su testimonio, las autoridades solo le entregaron las pertenencias de su esposo. “Me dieron las llaves del carro y su teléfono. Eso fue todo. No me dieron opciones, no me dijeron qué hacer”, declaró.
Tijerina dijo que ahí le informaron que su esposo sería trasladado a un centro de detención en Anson, Texas. “Desde ese momento no lo he vuelto a ver ni a escuchar”, aseguró.
Desesperada, buscó asesoría legal. “El abogado me dijo que había dos caminos: que él firmara una salida voluntaria o pelear su caso aquí en Estados Unidos”, explicó.
Sin embargo, afirmó que los costos legales representan un obstáculo. “Es un proceso muy caro y en este momento no estoy preparada económicamente, pero eso no significa que lo voy a abandonar”, dijo.
La mujer describió el impacto emocional de la detención. “Estoy frustrada, nerviosa, con mucho miedo. No entiendes qué está pasando y no puedes hacer nada”, expresó.
A pesar de la angustia, Tijerina aseguró que su fe la mantiene firme. “Yo hoy soy la voz de mi esposo y de muchas personas que están viviendo lo mismo”, afirmó. “Lo único que me está sosteniendo es mi fe en Dios”.
Hizo un llamado a la comunidad hispana de Lubbock a no rendirse ante el miedo. “No podemos responder con violencia. La comunidad está siendo señalada como criminal y eso no es verdad”, dijo.
“La inmigración ha existido siempre. Este país es grande porque los inmigrantes lo hicieron grande”, añadió.
Tijerina también envió un mensaje directo a su esposo, Alejandro. “Te amo. Hoy me toca a mí dar la cara por ti. Voy a luchar para que salgas de ese lugar porque sé que no lo mereces”, dijo.
“Pueden quitarnos muchas cosas, pero no nos pueden quitar la fe ni la dignidad”, concluyó.
La detención ha reforzado el temor entre familias inmigrantes de Lubbock, donde muchos residentes dicen sentirse vulnerables ante operativos y retenes que separan a padres, madres y esposos sin previo aviso.
Si usted desea ayudar a Anathanay Tijerina, ha creado un enlace de GoFundMe solo presione aquí.
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