De la Ciudad de México a Texas Tech: Chef Alejandra se despide tras 22 años

Su mamá le enseñó a cocinar con amor; ella les enseñó lo mismo a generaciones de estudiantes en Texas Tech
Publicado: 14 ago 2026, 20:28 GMT-5|Actualizado: hace 8 horas

LUBBOCK, Texas (Telemundo Lubbock) — Alejandra Hernández nació en la Ciudad de México, en una casa, no en un hospital. Creció ayudando a su mamá a vender mole, pipián y enchiladas en un pequeño restaurante de comida económica, subiéndose a una banquita para alcanzar el fregadero y lavar trastes. Su papá murió cuando ella tenía ocho años. Su mamá siguió adelante. Y Alejandra aprendió a hacer lo mismo.

Décadas después, esa misma determinación la llevó a las cocinas de Texas Tech, donde pasó 22 años cocinando con amor para miles de estudiantes. Más recientemente, se desempeñó como chef en Ol’ Red’s, uno de los establecimientos de Texas Tech Hospitality Services. Este mes, cuelga el delantal.

Una vida que no estaba planeada

Hernández no llegó a Texas buscando una carrera. Llegó a California para acompañar a una sobrina, con la promesa de aprender inglés que, dice entre risas, nunca cumplió del todo. Conoció a su esposo, tuvo hijos y cuando el tráfico de Los Ángeles se volvió insoportable, la familia empacó y se mudó a Lubbock.

El cambio fue duro. Sin familia cerca, sin red de apoyo, el estrés empezó a pesarle.

“Le dije a mi esposo, yo tengo que hacer algo, si no me voy a enfermar”, dijo Hernández.

Salió a buscar trabajo. Llegó a Texas Tech. Y nunca se fue.

La cocina como idioma universal

Su día comenzaba a las 4 de la mañana. A las 5:30 a.m. ya estaba en la cocina encendiendo hornos, revisando equipos y preparando el desayuno antes de que los estudiantes llegaran. Burritos, sándwiches, huevo — todo listo para cuando abrían las puertas a las 7 a.m.

Pero lo que más le gustaba no era la comida. Eran los estudiantes.

“Aprende uno de ellos y ellos aprenden también de uno”, dijo. “Me gusta más trabajar con estudiantes porque ellos aprenden y le hacen caso a uno”.

Con el tiempo, desarrolló su propia versión de tacos al pastor veganos, inspirada en los estudiantes veganos e hindúes del plantel que buscaban algo de su cultura sin carne.

“Cuando a uno le gusta la comida, le gusta hacer de comer para que otros la disfruten. Yo cuando hago algo, me gusta hacerlo con amor”, dijo Hernández.

De la cocina al podio

Antonio Regalado y el Chef Ejecutivo Dewey McMurrey, sus supervisores en Texas Tech, la impulsaron a ir más allá. Tomó clases de chef, entrenó bajo el Chef Ejecutivo McMurrey y obtuvo su certificación como Culinarian a través de la Federación Americana de Culinaria. En 2024, ganó una medalla de plata en el concurso Chocolate Fantasia.

Chef Alejandra Hernández junto al Chef Ejecutivo Dewey McMurrey y Antonio Regalado(Telemundo Lubbock)

“Me siento feliz y creo que sí podemos, como mexicana. Es duro porque es otro idioma, otra cultura, pero podemos salir adelante”, dijo.

El momento de soltar

La decisión de retirarse no fue fácil. Su esposo falleció hace dos años. El tiempo, dice, no espera.

“Quiero pasar más tiempo con mis hermanos ahorita que están vivos”, dijo Hernández. “Por eso decidí retirarme, para poderlos ir a visitar más tiempo y estar más tiempo con ellos, y también con mis hijos y con mis nietos”.

Lo que más va a extrañar, dijo sin dudar, es su segunda familia — sus compañeros de trabajo y los estudiantes que pasaron por su cocina.

“Gracias por tenerme paciencia”, les dijo. “Y que le echen ganas”.

Y sobre la cocina, no tiene la menor duda: “En la cocina nunca, eso nunca se va a acabar”.