Reportaje especial: Antes de ser vino

Reportaje especial: Antes de ser vino

LUBBOCK, Texas -

Un refrán muy popular dice: "Trabajar duro por algo que no nos interesa se llama estrés y trabajar duro por algo que amamos se llama pasión." Eso es precisamente lo que hace un grupo de trabajadores de nuestra comunidad día tras día en el campo.

Con los pies firmemente en la tierra, las manos entre las viñas y la mirada hacia el futuro de sus familias, este grupo de inmigrantes hombres y mujeres apasionadamente trabajan en los viñedos.

"Lo único que hace uno, es enseñarles a nuestros hijos que el trabajo es duro para que ellos puedan estudiar y ser alguien más en la vida", dijo Noelia Rubio, quien tiene más de seis años trabajando el cultivo de la uva. "No quiero que estén dispuestos aquí como uno, al sol al frío al aire y a todo".

Todo empleo tiene su sacrificio y el trabajo de campo no es labor fácil ya que estos obreros enfrentan varios retos, como el sol caliente del verano, los fuertes vientos, y las heladas del invierno, incluso la fauna silvestre. La temporada de uva aquí en el oeste de Texas usualmente incia en febrero y culmina en noviembre durante estos nueve meses trabajadores realizan una serie de trabajos.

Katy Jane Seaton, co-propietaria de Farmhouse Vineyards cuenta que un simple error en el viñedo podría perjudicar la cosecha y causar una millonaria pérdida económica; lo que significa que estos trabajadores están siempre bajo presión debido a la delicadeza de su trabajo.

"Cualquier trabajo que haces en un viñedo, como cuando estás podando los árboles, estás preparando la planta para la próxima cosecha, y la que se sigue, lo de dos años", dijo Seaton. "Y si estás realizando este trabajo a través de 112 acres están millones de dólares en juego".

Todo sacrificio tiene su recompensa y en este caso todo cultivo tiene su fruto y es que los trabajadores del viñedo dijeron cultivar esperanza en sus familias y cosechar un mejor futuro.

 

 

 

 

 

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