Trump amenaza con cerrar frontera con México en días

Trump amenaza con cerrar frontera con México en días

Trump amenaza con cerrar frontera con México en días

PALM BEACH, Florida, EE.UU. (AP) — El presidente Donald Trump amenazó el viernes con cerrar la frontera sur de Estados Unidos la próxima semana a menos que el gobierno mexicano frene de inmediato toda la inmigración ilegal. Una medida tan drástica afectaría las economías de ambas naciones, pero el mandatario subrayó que “no estoy bromeando”.

“Podría significar todo el comercio” con México, indicó Trump ante las preguntas de periodistas en Florida. “La vamos a cerrar por mucho tiempo”.

Durante más de dos años, Trump ha prometido construir un largo e impenetrable muro a lo largo de la frontera a fin de detener la inmigración ilegal, si bien el Congreso se ha mostrado reacio a otorgar el dinero necesario. Mientras tanto, el presidente ha amenazado repetidamente con cerrar la frontera, pero esta vez, cuando un nuevo grupo de migrantes centroamericanos se dirige al norte, la situación parece ser distinta, ya que ofreció una fecha específica.

Un cierre sustancial podría tener un impacto especialmente fuerte en las comunidades transfronterizas desde San Diego hasta el sur de Texas, así como en supermercados que venden productos mexicanos, fábricas que dependen de partes importadas y otros negocios en todo Estados Unidos.

El comercio entre ambos países involucra diariamente cerca de 1.700 millones de dólares en bienes, de acuerdo con la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que afirmó que el cierre de la frontera sería “una absoluta debacle económica” que amenazaría cinco millones de empleos estadounidenses.

“Si México no detiene inmediatamente toda la inmigración ilegal que viene a Estados Unidos a través de nuestra frontera sur, yo cerraré la frontera, o grandes secciones de la frontera, la próxima semana”, tuiteó Trump el viernes por la mañana.

En Florida, no incluyó las “grandes secciones” en su amenaza al declarar que “existe la enorme probabilidad de que yo cierre la frontera la próxima semana, y por mí está bien”.

Repitió en varias ocasiones que para las autoridades mexicanas “sería muy fácil” detener a los migrantes que recorren México antes de tratar de ingresar sin autorización a territorio estadounidense, “pero sólo toman nuestro dinero y hablan”.

La secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen insinuó que Trump se refería al actual incremento en el número de familias, en su mayoría centroamericanas, que se dirigen al norte a través de México.

Muchas de esas familias han estado solicitando asilo, lo que según la ley estadounidense no requiere que ingresen a Estados Unidos por un cruce fronterizo oficial.

Nielsen dijo que Estados Unidos podría cerrar los puertos de entrada designados para redistribuir al personal a fin de ayudar a procesar a los padres y a los niños. Los puertos de entrada son pasos fronterizos oficiales que utilizan los residentes y los vehículos comerciales.

“Si tenemos que cerrar los puertos para atender a la cantidad de gente que viene, lo haremos”, dijo Nielsen.

La Casa Blanca no respondió por el momento las preguntas sobre si la posible medida de Trump se aplicaría al transporte aéreo.

Trump hizo sus declaraciones después de que el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dijera que su país estaba haciendo su parte para combatir el contrabando de migrantes.

Las organizaciones delictivas cobran miles de dólares por persona para trasladar a migrantes a través de México, en grupos cada vez más numerosos y hacia secciones remotas de la frontera con Estados Unidos.

“Queremos tener una buena relación con el gobierno de Estados Unidos”, reiteró López Obrador el viernes. “Nosotros vamos a seguir ayudando para que el flujo migratorio, los que pasan por nuestro país, lo hagan en el marco de la ley, en forma ordenada, que no haya violación a sus derechos humanos, eso es lo que estamos haciendo”.

Marcelo Ebrard, el secretario de Relaciones Exteriores de López Obrador, tuiteó que “México no actúa con base en amenazas” y que es el “mejor vecino” que Estados Unidos podría tener.

Kevin McAleenan, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus iniciales en inglés), informó el miércoles que 750 inspectores fronterizos serían reasignados a fin de lidiar con el creciente número de familias migrantes, y un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional sostuvo el viernes que la dependencia está buscando voluntarios provenientes de otras agencias dispuestos a ayudar.

En Florida, Trump enfrentó preguntas respecto a los dos niños migrantes que murieron en custodia de Estados Unidos en diciembre, cuando se le cuestionó si las autoridades estadounidenses están preparadas para hacerse cargo de los menores enfermos que sean detenidos.

“Pienso que ha quedado bien claro que hemos realizado un trabajo fantástico”, dijo, en defensa de los esfuerzos de la Patrulla Fronteriza para ayudar a los menores.

“Fue una situación muy complicada y eso va mejorando, es algo que tiene mucho camino por recorrer”, detalló. “Es una situación horrible. Pero México podría detenerla”.

Los legisladores demócratas y republicanos discrepan sobre si realmente hay una “crisis” en la frontera, particularmente en medio de la presión de Trump para que se construya un muro fronterizo, el cual, según él, resolverá los problemas de inmigración, aunque un muro no detendría a las familias que cruzan en puertos oficiales para entregarse a las autoridades estadounidenses.

Alejandra Mier y Terán, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de la zona de Otay Mesa en San Diego, dijo que la simple amenaza del cierre fronterizo envía el mensaje incorrecto a las empresas en México y podría causar que las compañías opten por buscar sus cadenas de suministros en Asia.

“Creo que el impacto sería absolutamente devastador en muchos frentes”, afirmó Mier y Terán, cuyos miembros dependen del cruce de Otay Mesa para importar televisores, equipo médico y otros productos a Estados Unidos. “En cuestión de un efecto a largo plazo, básicamente es dispararse al pie uno mismo. Envía el mensaje a otros países de que, ‘no vengan porque nuestras fronteras no siempre estarían funcionando’. Eso es extremadamente atemorizante y peligroso”.

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Nomaan Merchant reportó desde Houston, Catherine Lucey desde Washington. Los periodistas de The Associated Press Peter Orsi en Ciudad de México y Elliot Spagat en San Diego contribuyeron a este despacho.

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